Sobre mí

Manejo estupendamente lo intangible y hago un cocido que lo flipas.

La tortilla de patata, la bordo. Igual que tus textos.


Porque hacer un cocido no es tan difícil, es seguir una receta. Pero hacerlo memorable…

Lo importante es el toque. Lo intangible. Eso que, por mucho que quieras explicar, tienes o no. Y yo lo tengo. 

Tal vez porque estudié periodismo, pero acabé trabajando como redactor gráfico. Con fotos. Y no, una imagen no vale más que mil palabras, es ambigua, confusa. 

Expresarse (bien) con fotos es dificilísimo. Porque cada uno entendemos lo que queremos entender. Es como los olores. 

¿Qué significa un olor? Para cada uno, una cosa distinta. ¡Pero ese olor a las croquetas de tu abuela te lleva a tu infancia! Un olor cargado de intangibles. 

Pues ese es mi trabajo. Dar en el clavo. Buscar tu aroma. 

Hacer saltar los resortes de quien lea tu web. Como ese olor a croquetas. Pensando en tus clientes (como yo con mis tortillas, que les pongo cebolla, o no, según gustos), usando fórmulas (como las recetas del cocido), pero con mi toque.

Lo mismo que puedes hacer tú a partir de ahora. 

Deja que te ayude a conseguirlo.

Vivo para comunicar

Hola, soy Roberto Villalón.

(Leer con voz de Troy Maclure de Los Simpson)

Me reconocerá porque soy el creador y director de la revista cultural Clavoardiendo. 

Nací en Ermua (Vizcaya) y desde temprano quise ser un niño prodigio que recorriera los escenarios cantando y bailando como los componentes de Parchís. (Ya sabes mi edad más o menos). Pero nunca se cruzó un cazatalentos por mi camino. 

El mundo se perdió una estrella.

Después fui tentado para ser misionero (del Verbo Divino, toda una señal) y difundir la Palabra en lugares remotos. Pero mi espíritu escéptico me llevó a estudiar Periodismo en la Universidad del País Vasco, para dedicarme también al sustantivo y al adjetivo, divino o no. 

Cuando se suponía que mi destino era ser un juntaletras, yo, que quería escribir, acabé siendo fotógrafo de prensa. Y me encantó. 

Aprendí a contar historias con imágenes y los rudimentos de la narrativa gráfica. 

A contar mucho con poco. 

Trabajé en periódicos muy buenos y en periódicos muy malos. Viví situaciones muy distintas y aprendí a ponerme en el lugar del otro.

Y ya, por fin, estudié fotografía. Un máster muy caro. Eso sí, con los y las mejores.

Cuando parecía que ese seguiría siendo mi camino, un nuevo giro de guion me llevó a escribir sobre cultura. Hasta que me decidí a crear una revista con los valores que echaba de menos en otras. 

Así nació Clavoardiendo, que ya ha cumplido 5 años y en la que me he curtido redactando para el mundo digital.

Siempre he sido un apasionado de la comunicación. 

Si me tapas la boca y me atas las manos, me expresaré con los ojos. 

Nunca he sido de florituras. Soy más bien conciso, directo y claro. 

Sé hablarte de emociones y abstracciones, con cocidos y croquetas.

Por eso me hice copy. 

Cuando una amiga que me conocía bien me dijo: “Roberto, estudia copywriting. Tú has nacido para esto”.

Así empezó la nueva temporada de mi serie (Netflix, te vendo los derechos si quieres). Ahora también hago textos para «convertir».

Y sólo puedo decir una cosa. Para no ser del mismo Bilbao, se me da de la h*****, pues. 

Y aquí estoy, difundiendo la palabra.

Si quieres que te ayude a colocar las tuyas para vender mejor, pincha aquí.